Acerca de la Diseñadora
Desde niña, Erika quedó fascinada por el brillo de los metales y las piedras. Su padre la llevó, con apenas seis años, a las minas de Guanajuato, donde nació su curiosidad por la joyería. En casa, los regalos de joyas de su padre a su madre despertaban en ella una mezcla de asombro y ternura que más tarde se transformaría en vocación.
A los tres años comenzó a dibujar y pintar, y durante la preparatoria descubrió la escultura como un lenguaje propio. Estudió Diseño Gráfico en la Universidad de Monterrey, y tras un breve paso por el mundo de la publicidad, encontró su verdadera forma de expresión en la joyería: un espacio donde arte, emoción y materia se funden en una misma historia.
En Florencia aprendió la técnica antigua de modelado en cera y se enamoró de la posibilidad de crear esculturas portátiles con sus propias manos. Más tarde se mudó a Nueva York para trabajar con un maestro joyero y desarrollar su primera colección, Secret Garden. Hoy, Mina Ro Mina tiene su taller y centro de operaciones en Guanajuato, mientras Erika vive y desarrolla las colecciones en Ciudad de México, una ciudad que nunca deja de sorprenderla e inspirarla con su riqueza cultural. Cada pieza es un eco de sus primeros deslumbramientos y de su búsqueda constante por lo auténtico.
Cada joya es una historia, encuentra la tuya.

